Once y media

Norma Rocío:

No puedo dejar de recordar como nos miramos hoy al despedirnos, poco menos que odio en nuestras miradas y eso no es lo que quiero para nosotros.

Sé que no soy la mejor persona, el hombre más íntegro, mucho menos apuesto, que babeo la almohada y vengo cogiendo el vicio maluco del orgullo y la altivez, malpensando que había que tenerlo para sobresalir y mantenerse seguro de heridas emocionales, viendo que no hay camino que no deje herido, y la soledad es el más tenaz de ellos, y siento que por todo esto cada vez me toleras menos.

Siento que mi habilidad con las palabras ha agotado tu credibilidad en mí, que mi respeto y mi cariño hacia ti están en observación, pero así mismo siento que quiero ser el hombre mas serio del mundo contigo Norma, sin lugar a dudas.

Hoy me caí en esa parte, saludé estúpidamente a dos mujeres desde el carro del profe, estuve pensando toda la noche luego de que me apagaras el celular y creo que fue lo único mal que hice que te enojara como te noté antes de bajarte del carro, por lo que mi despedida fue fría y por lo cual quiero disculparme, ya que en razón del amor creo que uno debe entregar siempre lo mejor, y si, sé que debo aplicar más de lo que predico, lo sé.

Es que no hay nadie que me presione más por cambiar a diario que yo mismo, por ser serio, por ser excelente, por ser íntegro. Tales son mis convicciones.

Aquí estoy a las once y media tejiendo los pensamientos que me abstrajeron toda la noche mientras departía con amigos siempre dispuestos a alegrar al meditabundo Paulo.  Es que no es lo único que tengo por decirte, porque siento que nuestra relación es un delicado equilibrio que en cualquier momento está a punto de estallar, pero al mismo tiempo es la más hermosa creación a que ambos hayamos podido dar lugar, y que ambos sabemos que solo en nuestras manos y corazones está la fórmula de la Sincronía, solo cariño, buena energía y seducción, según el lenguaje que me hablaron tus ojos desde que te conocí.

Por eso, reconociéndome humano y el único creador de mi realidad, apuesto por tu mirada de fotógrafa, por tu voz de seducción en los parlantes, por tu pluma de poetisa, por tu mente de pervertida, pero sobre todo y con el mayor de los honores jamás concedidos a ninguno de los hombres, apuesto por tu corazón de doncella orgullosa, porque me enamoré del fuego de tu vida.

Nota de Norte.

Yo llegue a la Universidad teniendo en claro que algo en la sociedad no andaba bien.

Conocí documentos, propuestas, ideas de Camilo y del Che, de Horkeimer y Benjamin, de Gramsci y de Chomsky. Luces se abrieron sobre el panorama de la compleja realidad social de este territorio grande.

Habiéndome dado cuenta que algo andaba mal, y ahora habiendo entrado a estudiar comunicación social y periodismo en la Universidad del Tolima, me di cuenta que había una gran engañifa general orquestada por los grandes medios de comunicación frente a la aberrante situación social que se vive en nuestro país. Clarificaré esto último: 1) en Colombia un 77 % de las tierras productivas pertenecen a un grupo de familias que se pueden contar con los dedos. Esto abre la puerta a una inequidad de oportunidades para trabajar la tierra y hacer provecho de ella. En el campo reina la miseria.  Así como este indignante aspecto de la realidad colombiana, hay muchísimos más, todos relacionados entre sí, por el modelo neoliberal imperante, que ha extendido sus garras a la cultura, trastornándola toda, no solo la de occidente, sino la de  un sinfín de comunidades que albergaban una visión distinta del mundo a la de nosotros niños-de-ciudad-occidentales, más que trastornándola, deformándola, degradándola, el individualismo y la competencia han debilitado el tejido social de muchas comunidades. Y en esas condiciones buscar el desarrollo como horizonte colectivo se dificulta, entonces me pregunto: ¿Cómo vamos a lograr realizar los cambios axiológicos, epistemológicos, normativos, (estructurales en definitiva) que se requieren para lograr la tan anhelada JUSTICIA SOCIAL?

¿Cómo puedo desde mi conocimiento de la información, del lenguaje, desde mi capacidad para liderar proyectos, aportar a la transformación de la realidad social a una más justa?

Mi lugar de observación del mundo es la mediación. Es lo que me corresponde como comunicador, sin embargo, como persona, ciudadano, joven, estudiante, hijo, gestor cultural, me veo abocado a tomar posición en defensa de mis intereses, que son los intereses de las causas a las cuales dedico, o creo dedicar mi vida, mis energías, mi tiempo.

Entre lo primero, lo segundo y el devaneo, se me va la vida. Ahora la pienso a ella, y ella no está. La quiero.

Pero volviendo al tema, he aprendido que la mejor manera de mandar es con el ejemplo. He aprendido que nadie alcanza la libertad si no es por su propia voluntad, y que la mejor manera de hacer que los demás vean la caverna y las cadenas es sacudiéndolas para que las sientan, compartiéndoles el conocimiento de que se componen, y gritando para que oigan el eco.

La libertad es una determinación, que cuando la tomamos ya somos presos de su búsqueda, no importa, lo que importa es el camino, el ascenso por la montaña, lo importante es lo que aprendemos, como lo aplicamos y con quien lo compartimos, lo importante no es lo que yo digo, sino lo que vivo.

Yo he decidido vivir en la búsqueda de sueños que pasan como nubes. Mi sueño es la transformación de la realidad. Mi realidad y su realidad. Responsabilidad. Compromiso. Imaginación, Creatividad, Persistencia. Amor. Aguante.