Nota de Norte.

Yo llegue a la Universidad teniendo en claro que algo en la sociedad no andaba bien.

Conocí documentos, propuestas, ideas de Camilo y del Che, de Horkeimer y Benjamin, de Gramsci y de Chomsky. Luces se abrieron sobre el panorama de la compleja realidad social de este territorio grande.

Habiéndome dado cuenta que algo andaba mal, y ahora habiendo entrado a estudiar comunicación social y periodismo en la Universidad del Tolima, me di cuenta que había una gran engañifa general orquestada por los grandes medios de comunicación frente a la aberrante situación social que se vive en nuestro país. Clarificaré esto último: 1) en Colombia un 77 % de las tierras productivas pertenecen a un grupo de familias que se pueden contar con los dedos. Esto abre la puerta a una inequidad de oportunidades para trabajar la tierra y hacer provecho de ella. En el campo reina la miseria.  Así como este indignante aspecto de la realidad colombiana, hay muchísimos más, todos relacionados entre sí, por el modelo neoliberal imperante, que ha extendido sus garras a la cultura, trastornándola toda, no solo la de occidente, sino la de  un sinfín de comunidades que albergaban una visión distinta del mundo a la de nosotros niños-de-ciudad-occidentales, más que trastornándola, deformándola, degradándola, el individualismo y la competencia han debilitado el tejido social de muchas comunidades. Y en esas condiciones buscar el desarrollo como horizonte colectivo se dificulta, entonces me pregunto: ¿Cómo vamos a lograr realizar los cambios axiológicos, epistemológicos, normativos, (estructurales en definitiva) que se requieren para lograr la tan anhelada JUSTICIA SOCIAL?

¿Cómo puedo desde mi conocimiento de la información, del lenguaje, desde mi capacidad para liderar proyectos, aportar a la transformación de la realidad social a una más justa?

Mi lugar de observación del mundo es la mediación. Es lo que me corresponde como comunicador, sin embargo, como persona, ciudadano, joven, estudiante, hijo, gestor cultural, me veo abocado a tomar posición en defensa de mis intereses, que son los intereses de las causas a las cuales dedico, o creo dedicar mi vida, mis energías, mi tiempo.

Entre lo primero, lo segundo y el devaneo, se me va la vida. Ahora la pienso a ella, y ella no está. La quiero.

Pero volviendo al tema, he aprendido que la mejor manera de mandar es con el ejemplo. He aprendido que nadie alcanza la libertad si no es por su propia voluntad, y que la mejor manera de hacer que los demás vean la caverna y las cadenas es sacudiéndolas para que las sientan, compartiéndoles el conocimiento de que se componen, y gritando para que oigan el eco.

La libertad es una determinación, que cuando la tomamos ya somos presos de su búsqueda, no importa, lo que importa es el camino, el ascenso por la montaña, lo importante es lo que aprendemos, como lo aplicamos y con quien lo compartimos, lo importante no es lo que yo digo, sino lo que vivo.

Yo he decidido vivir en la búsqueda de sueños que pasan como nubes. Mi sueño es la transformación de la realidad. Mi realidad y su realidad. Responsabilidad. Compromiso. Imaginación, Creatividad, Persistencia. Amor. Aguante.